miércoles, 12 de octubre de 2011

Esperando el clásico de Avellaneda

Godoy Cruz goleó a Independiente por 4 a 1 por la novena fecha del apertura 2010 y dejó al conjunto dirigido tácticamente por Antonio Mohamed destrozado anímicamente para recibir al clásico de Avellaneda. Una semana después la historia fue diferente y la alegría se apoderó de la marea roja.

Poco se recordó este encuentro entre el Tomba e Independiente una vez finalizada la decima fecha del certamen. El equipo que en ese entonces comandaba Ricardo Pavoni tenía que levantar la imagen mostrada durante el torneo porque se avecinaba el clásico, ese cotejo en el cual ninguno de los dos equipos más fuertes de Avellaneda quieren perder.


Por su parte, el conjunto mendocino necesitaba una victoria porque hacía dos partidos que no ganaba e intentaba no perderle pisadas a la punta del campeonato.


El encuentro empezó a favor del Rojo cuando a los 7 minutos del primer tiempo el defensor Eduardo Tuzzio envió un centro desde la derecha del ataque visitante para que Andrés Silvera impacte con la cabeza y convierta el primer tanto de la tarde.


La paternidad que existe entre Independiente y Racing parecía pesar en la previa del clásico. Pero 12 minutos más tarde del grito del “Cuqui”, Ariel Rojas escaló de izquierda a derecha del ataque mendocino y habilitó al delantero Jairo Castillo quien cumplió con la ley del ex rematando fuertemente hacia el fondo de la red.  


Con el encuentro empatado, el monopolio del balón fue del conjunto dirigido tácticamente por el actual entrenador de San Lorenzo Omar Asad. A los 28 minutos de esa primera mitad, uno de los mejores jugadores de ese torneo, Diego Villar, envió un centro al corazón del área para que el delantero Rodrigo Salinas remate de volea de pique al suelo y deje sin reacción al arquero Adrían Gabbarini.


El resultado era el mejor sinónimo del desarrollo del juego. Ocho minutos tardó Godoy Cruz de pasar del 2 a 1 al 3 a 1. El tercer tanto del cotejo levantó aplausos desde los cuatro costados del estadio, fue una obra de arte comandada por la emoción, la habilidad y la concentración: Castilló recuperó la pelota en mitad de cancha, se la pasó a Carlos Sánchez quien devolvió al colombiano y este de taco se la cedió al actual jugador de River y la pintura empezó a decorar sus últimas pinceladas. Sanchez corrió desde la mitad de cancha y, de afuera del área, la clavó junto a un palo.


A los dos minutos del complemento, Godoy Cruz marcó el último tanto del cotejo: centro desde la izquierda y Jorge Curbelo cabeceó con destino de red.


Independiente volvió a Buenos Aires con la premisa de lograr un buen resultado en el clásico aunque su presente futbolístico le mostraba una incapacidad a la hora de lograr resultados. Racing le había ganado a Huracán por 3 a 0 pero en el Libertadores de América los que festejaron fueron los diablos rojos. 

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