jueves, 29 de septiembre de 2011

El único elegido para cumplir con la Ley

Por Matías Carusso


Alexis Javier Ferrero debutó en Primera en Ferro Carril Oeste en julio del 2000. Y luego de pasar por cinco clubes a lo largo de siete años, el defensor central nacido en Calchaquí, provincia de Santa Fe, pasó a River. De esta manera, Ferrero será el único que podrá hacer valer la Ley del Ex el sábado por la tarde, cuando ambos equipos choquen por la octava fecha del torneo Nacional B.

Si bien en el conjunto de Caballito había debutado, antes debió pelearla para llegar a cumplir su sueño. Comenzó desde joven su carrera futbolística en un equipo de barrio llamado Club Atlético América y permaneció allí hasta que decidió dar el salto a la gran ciudad y probó suerte en Racing de Avellaneda. Jugó en la Academia dos años, siendo partícipe en los elencos de quinta y sexta división.

Luego consiguió una prueba en Ferro, pero el destino le quiso hacer entender que ese no era su momento y que debía seguir esperando. Meses después y fiel a su costumbre, volvió a probar suerte y finalmente entró en el club.

Hasta que el 2 de julio de 2000, en el partido correspondiente a la decimoséptima fecha del Clausura, Ferrero debutó en Primera de la mano de Claudio Argüeso, en un partido contra Gimnasia de Jujuy, donde el marcador no tuvo mayores sobresaltos y terminaron igualados en 0.

Su primer gol llegó un año más tarde, el 29 de septiembre de 2001, contra Argentino de Quilmes. “Me tiré a los pies del delantero en la mitad de cancha, sobre un costado, la pelota le rebotó, recorrió 40 metros y se le metió por arriba al arquero. Lo bautizaron el golchazo, mezcla de gol y rechazo”, le recordaba el defensor a El Gráfico en 2010.

Tras su paso por el Verdolaga, en el segundo semestre de 2002 pasó a Racing de Olavarría, donde jugó hasta fines del año siguiente, porque Atlanta puso sus ojos en él y adquirió sus derechos. En la institución de Villa Crespo sólo se desempeñó seis meses y luego volvió a Ferro, donde siguió su carrera por un año, hasta que Caruso Lombardi lo llamó para jugar en Tigre. Sus buenos rendimientos en Victoria hicieron posible su paso al Botafogo de Brasil y en el inicio de 2009, firmó su contrato con Colón de Santa Fe.

Finalmente, y tras una puja por su pase entre Daniel Alberto Passarella, presidente de River, y Ferrero, el jugador santafesino consiguió se sumó a las filas del Millonario para el Clausura 2010 y a partir de ese año pertenece a dicha institución.

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