La Selección Argentina decepcionó en el arranque de la Copa América y sólo consiguió un tibio empate ante Bolivia en el Estadio Único de La Plata. El equipo dirigido por Sergio Batista estuvo lejos de la idea futbolística que intenta imponer el entrenador y desplegó un escaso nivel de juego con algunas individualidades, pero sin brindar respuestas en lo colectivo.