Por Ian Bastardo Sosa
Para Alejandro Domínguez, el partido entre River y Quilmes del próximo sábado no será uno más. No sólo porque el conjunto millonario buscará su cuarta victoria consecutiva para seguir afianzando este buen arranque y continuar soñando con el rápido regreso a Primera División, sino también porque el delantero volverá a pisar el césped del Centenario, donde no dejó un grato recuerdo en los hinchas locales, e intentará ratificar nuevamente la lex del ex, como ya lo hizo en 2003.
